¡Se me ha olvidado comentarlo!
He encontrado un vuelo para ir a casa por Navidad, como el del turrón. ¡Y desde Virginia! C**o, ahora que lo pienso... ¡ni a caso hecho! El único que me puedo permitir (sobre todo después del facturón de teléfono, pero prefiero no recordarlo) sale el día 18. Ese día trabajo, así que fui a hablar con mi dire y le dije que sólo me quedaban dos opciones. O pasar la Navidad aquí, solita, o ponerme muy malita el 17 por la noche. Me contestó que es una pena que me ponga tan enferma que no pueda ir a trabajar el último día. ¿No es un solete? Y pensar que no me va a pedir justificante ni p****s, vamos, ¡igual que el año pasado! Salgo el 18 a mediodía y llego a Madrid el 19 por la mañana. Estaré allí hasta el 30, ese día regreso a Washington. Parece que este año en vez de uvas voy a tener que comer hamburguesas...
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