sábado, 26 de abril de 2008
Se veía venir...
jueves, 24 de abril de 2008
domingo, 20 de abril de 2008
Fiesta redneck
Ayer por la tarde fuimos a una fiesta redneck. No, yo tampoco sabía lo era hasta que me puse a buscar fotos en internet. Si habéis visto "Bowling for Columbine", un ejemplo serían los sucedáneos de militares que salen al principio. Otro ejemplo sería la pareja formada por Hilary Swank y Keanu Reeves en "Premonición". Conservadores, miembros de la Asociación Nacional del Rifle, orgullosos de ser de la América profunda... se caracterizan por su corte de pelo, el "mullet".
Nosotros decidimos enfocarlo en plan "basura blanca". Elena y yo fuimos a Goodwill, una tienda de ropa de segunda mano, a buscar los vestidos. Me probé los más horteras que encontré pero hubo un claro ganador. También compramos pelucas y el esmalte de uñas más hortera que conseguimos encontrar.
Fuimos todos juntos a casa de Lee, un compañero de Elena, y nos cambiamos allí. Después de la transformación, quedó claro que Katie parecía Dolly Parton antes de meterse los 3 kilos de silicona en cada teta y que yo tenía un sospechoso parecido a la madre de "Matrimonio con hijos". No se ve en las fotos pero el vestido quedaba justo por debajo de la rodilla y llevaba chanclas de plástico rosa furcia a juego con las uñas. Un horror. Elena (Bilbao) llevaba una camiseta con una foto de Charlton Heston con su rifle y la otra Elena un vestido premamá con el símbolo de la Asociación Nacional del Rifle pegado en la pechera. Tatiana pasó de calentarse la olla y se puso una camiseta y vaqueros en plan ordinaria. Con Lee nos partíamos de risa, parecía mi hijo. Está sequísimo y se puso unos pantalones cortos y un pelucón rubio. Diego parecía un jardinero clandestino más que un americano de pro pero la camiseta era un punto: "Bienvenidos a América. Ahora, habla inglés".
Nosotros decidimos enfocarlo en plan "basura blanca". Elena y yo fuimos a Goodwill, una tienda de ropa de segunda mano, a buscar los vestidos. Me probé los más horteras que encontré pero hubo un claro ganador. También compramos pelucas y el esmalte de uñas más hortera que conseguimos encontrar.
Fuimos todos juntos a casa de Lee, un compañero de Elena, y nos cambiamos allí. Después de la transformación, quedó claro que Katie parecía Dolly Parton antes de meterse los 3 kilos de silicona en cada teta y que yo tenía un sospechoso parecido a la madre de "Matrimonio con hijos". No se ve en las fotos pero el vestido quedaba justo por debajo de la rodilla y llevaba chanclas de plástico rosa furcia a juego con las uñas. Un horror. Elena (Bilbao) llevaba una camiseta con una foto de Charlton Heston con su rifle y la otra Elena un vestido premamá con el símbolo de la Asociación Nacional del Rifle pegado en la pechera. Tatiana pasó de calentarse la olla y se puso una camiseta y vaqueros en plan ordinaria. Con Lee nos partíamos de risa, parecía mi hijo. Está sequísimo y se puso unos pantalones cortos y un pelucón rubio. Diego parecía un jardinero clandestino más que un americano de pro pero la camiseta era un punto: "Bienvenidos a América. Ahora, habla inglés".
El orgullo de mamá
miércoles, 9 de abril de 2008
¡Sorpresa, sorpresa!
El segundo
jueves, 3 de abril de 2008
Vuelta a la normalidad
Qué remedio, todo lo bueno se acaba.
El viernes salimos de Brandenton (Florida) a las 8 de la mañana y tardamos 10 horas, 10, en llegar a Charleston. Nos encontramos con todo lo imaginable: obras en la carretera, atascos mil y desvíos inoportunos. Cuando llegamos a la ciudad estábamos machacadas (sobre todo yo, que me tocó sentarme al volante 6 horas seguidas porque tuve la suerte de encontrarme todos los atascos) así que reservamos mesa en "nuestro" restaurante para disfrutar de las "shrimp and grits" y poco más. El sábado nos levantamos temprano para callejear por Charleston y hacer unas cuantas fotos (vamos, unas 300). Entré en todos los cementerios que me encontré por el camino -cinco, si no recuerdo mal- mientras Katie se dedicaba a esperarme fuera mirando escaparates o sentada al solecito, le dan repelús. De entre todos, el que más me gustó fue el de las fotos de abajo. Precioso.
El sábado por la noche llegamos a Richmond después de otras 7 horas de coche y el domingo nos dedicamos a perrear y disfrutar del último día de vacaciones. Por la tarde fui al cine solita a ver la versión americana de "Shutter". Vi la original coreana y me gustó bastante pero como es de terror no hubo manera de convencer a nadie para que viniese conmigo. No os la quiero destripar pero digamos que va sobre un fantasma femenino que persigue a una pareja. Cuando entré a la sala había alguien más pero estaba tan oscuro que no pude verle la cara, sólo sé que era un hombre porque escuché su voz. Vimos la peli los dos solos y salió antes que yo. Entré al servicio y, al salir, casi tropiezo con un hombre. Le pedí perdón (pensaba que estaba esperando a su señora) y me contestó, sin mirarme a la cara: "¿sabes que está detrás de ti?" Pensé que hablaba de su mujer y me quedé mirando con cara de póker, en plan "¿y a mí qué?". Añadió, muy serio: "la chica, está detrás de ti. Te está siguiendo". Me di cuenta de que era el que había visto la peli conmigo, le reí la gracia y me fui. Bueno, pues con la tontería, me tiré todo el camino a casa mirando el espejo retrovisor temiendo encontarme al fantasma de los pelos largos en el asiento trasero. Lo que hace la falta de sueño...
Hoy me he enterado de que los del equipo directivo de mi cole me llaman "the Queen" (papá, significa "la Reina". Por si todavía no has llegado a ese tema con la Nintendo). A lo que iba. Al principio me he mosqueado porque pensaba que iban con mala uva pero la vicedirectora, que ha sido quien me lo ha dicho, me ha enviado un e-mail aclarándome el porqué del apodo y, resumiendo, me lo han puesto con la mejor de las intenciones. No os lo traduzco porque me da hasta corte pero os puedo asegurar que me han alegrado el día, la semana y lo que queda de mes.
Hablando de mes. Queda "na de na" para el temido cumple. Ya sé cómo lo voy a celebrar, no os cuento nada por si se gafa. Lo que si es seguro es que tendré un recordatorio en la muñeca en forma de tatuaje (mamá, tranquila. Es un símbolo pequeñito...).
El viernes salimos de Brandenton (Florida) a las 8 de la mañana y tardamos 10 horas, 10, en llegar a Charleston. Nos encontramos con todo lo imaginable: obras en la carretera, atascos mil y desvíos inoportunos. Cuando llegamos a la ciudad estábamos machacadas (sobre todo yo, que me tocó sentarme al volante 6 horas seguidas porque tuve la suerte de encontrarme todos los atascos) así que reservamos mesa en "nuestro" restaurante para disfrutar de las "shrimp and grits" y poco más. El sábado nos levantamos temprano para callejear por Charleston y hacer unas cuantas fotos (vamos, unas 300). Entré en todos los cementerios que me encontré por el camino -cinco, si no recuerdo mal- mientras Katie se dedicaba a esperarme fuera mirando escaparates o sentada al solecito, le dan repelús. De entre todos, el que más me gustó fue el de las fotos de abajo. Precioso.
El sábado por la noche llegamos a Richmond después de otras 7 horas de coche y el domingo nos dedicamos a perrear y disfrutar del último día de vacaciones. Por la tarde fui al cine solita a ver la versión americana de "Shutter". Vi la original coreana y me gustó bastante pero como es de terror no hubo manera de convencer a nadie para que viniese conmigo. No os la quiero destripar pero digamos que va sobre un fantasma femenino que persigue a una pareja. Cuando entré a la sala había alguien más pero estaba tan oscuro que no pude verle la cara, sólo sé que era un hombre porque escuché su voz. Vimos la peli los dos solos y salió antes que yo. Entré al servicio y, al salir, casi tropiezo con un hombre. Le pedí perdón (pensaba que estaba esperando a su señora) y me contestó, sin mirarme a la cara: "¿sabes que está detrás de ti?" Pensé que hablaba de su mujer y me quedé mirando con cara de póker, en plan "¿y a mí qué?". Añadió, muy serio: "la chica, está detrás de ti. Te está siguiendo". Me di cuenta de que era el que había visto la peli conmigo, le reí la gracia y me fui. Bueno, pues con la tontería, me tiré todo el camino a casa mirando el espejo retrovisor temiendo encontarme al fantasma de los pelos largos en el asiento trasero. Lo que hace la falta de sueño...
Hoy me he enterado de que los del equipo directivo de mi cole me llaman "the Queen" (papá, significa "la Reina". Por si todavía no has llegado a ese tema con la Nintendo). A lo que iba. Al principio me he mosqueado porque pensaba que iban con mala uva pero la vicedirectora, que ha sido quien me lo ha dicho, me ha enviado un e-mail aclarándome el porqué del apodo y, resumiendo, me lo han puesto con la mejor de las intenciones. No os lo traduzco porque me da hasta corte pero os puedo asegurar que me han alegrado el día, la semana y lo que queda de mes.
Hablando de mes. Queda "na de na" para el temido cumple. Ya sé cómo lo voy a celebrar, no os cuento nada por si se gafa. Lo que si es seguro es que tendré un recordatorio en la muñeca en forma de tatuaje (mamá, tranquila. Es un símbolo pequeñito...).
Charleston, Carolina del Sur
Reyes, la amiga de los cementerios
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