lunes, 31 de diciembre de 2007

Viaje al infierno. Vol. I

¿Cómo empiezo? Parece mentira que en un viaje de 24 horas puedan pasar tantas cosas.
Mis padres me llevaron a Madrid para coger el avión ayer. Por supuesto, nos encontramos una niebla de c***nes y, como era de noche (salimos a las 6 de la mañana), no se veía un pajón. Así y todo, mi papi consiguió que llegáramos sanas y salvas al aeropuerto. En Madrid todo estupendo. Muy rápido y bien organizado hasta que, esperando para embarcar, oigo por el interfono: "Pasajera Clavijo, por favor, venga inmediatamente a la puerta de embarque 26". Allí voy yo, toda corriendo, y me dicen que, a pesar de no haber comprado un billete, me han encontrado un asiento. Me quedo mirando con cara de póker y les enseño el billete. Lo cogen, me miran, y llaman a otro por teléfono. En esto que llega un señora que dice ser María Clavijo y que está esperando a ver si le pueden conseguir un asiento. Todo aclarado (por el momento). Hay que joderse. Con lo raro que es el apellido y vamos a parar las dos al mismo vuelo.
Subo al avión y, por supuesto, al volar sola me sientan al lado del pasillo, rodeada de niños. Estuve por decirles que seguía de vacaciones y no tenía guardia de recreo hasta el día 2... El vuelo de Madrid a Filadelfia duró 9 horas y media. En ese rato, la niña que estaba a mi lado se tiró llamando a voces a su mami (que iba en el asiento de delante) como una hora y media. Otras dos horas fueron de turbulencias, con muchos pasajeros (sí, los niños) mareados perdidos y vomitando.
Llegamos a Filadelfia con media hora de retraso (tenía dos horas entre vuelo y vuelo) y empieza el circo. Nos bajamos corriendo para pasar la aduana (una hora de espera), recogemos el equipaje para volver a facturarlo, ya que no se fían de los controles que hemos pasado en España. Se rompe el asa de la maleta, la que lleva la etiqueta con mi nombre, y pienso "mal presagio". Me ponen otra y nos vuelven a hacer pasar por los detectores. Claro, en el avión puede que hayamos robado una turbina... Para cuando acabo son las 5:30, mi avión despega a las 5:35 desde la terminal más alejada de donde estoy. Cojo el autobús, llego a la terminal y han cambiado la puerta de salida. Corro hasta allí y, milagro, hay un señor con un walkie-talkie que llama al avión para que abran y pueda subir.
Llego a Washington, voy a esperar la maleta y esperando, esperando, aparece una señora y me dice que no hay más maletas. Voy a la oficina de reclamaciones y la tipa me dice que no he llegado a coger el avión. Me quedo mirando y le pregunto que si cree que he venido nadando. Me dice que en su ordenador la pasajera María Clavijo no ha llegado a subir porque no tenía pasaje. Me acuerdo de lo de Madrid y se lo digo. Vuelve a buscar y por fin aparezco como Maria de los Re. Relleno un papel que no creo que sirva para nada. Por supuesto, eso me lleva una hora y media.
Cojo un taxi para ir a la estación de autobús. Voy a comprar mi billete y el banco ha cancelado la tarjeta. Pago con la VISA y me doy cuenta de que soy la única blanquita del lugar.
Llego a Richmond a las once de la noche (las cinco de la madrugada -del día siguiente- en España). Como también soy la única blanca, todo el mundo me mira un poco raro.
Cojo otro taxi para venir a casa. El taxista me mira y me pregunta que de dónde soy. Al contestarle, me dice "Ah, Andalucía solía ser árabe. Volverá a serlo". Le doy la razón y empiezo a mirar el reloj con disimulo. El buen hombre sigue dándome palique y yo le digo a todo que sí.
Llego a casa y me encuentro una carta del banco. Han cancelado la cuenta porque alguien (yo) hizo una compra con ella en un tal "El corte inglés" y creen que ha sido robada. Genial.
Me meto en la cama y, cuando estoy a punto de caer muerta, me acuerdo de que no he podido echarme la crema para el tatuaje porque al llegar a Filadelfia me hicieron sacarla del equipaje de mano y meterla en la maleta. Ya se sabe que las bombas fabricadas con loción hidratante para tatuajes son las peores. "A la mierda", pienso. Cierro los ojos.
Los abro. Me levanto a las 7. Saludo a Katie y a sus papis. Su papi me prepara el desayuno, Katie me echa cremita en el tatuaje (menos mal que ella también tiene uno) y su mami me enseña las uvas que me han comprado para esta noche. Llamo al banco y desbloquean la tarjeta. De la maleta no se sabe nada.
Se me olvidaba... ¡FELIZ AÑO NUEVO! ; )

viernes, 28 de diciembre de 2007

ohm

es lo que me he tatuado. Como el p**o blog no me deja colgar la imagen, tendréis que buscarlo en el google si tenéis curiosidad por saber qué es. A pesar de la pinta, no simboliza lo contenta que estoy por cumplir los 30 el año que viene (la verdad, me la renfanfinfla) sino el equilibrio entre lo físico y lo espiritual. Tampoco os digo dónde me lo he colocado, tendréis que verme para descubrirlo.

Mis preciosas Nadia y Julia

lunes, 24 de diciembre de 2007

Cerrad los ojos y escuchad esta canción



Es del álbum ONCE de NIGHTWISH (antes de que largasen a Tarja y metiesen a la pavisosa, claro). Tocan con la Session Orchestra y Coro de Londres, los mismos que interpretaron la banda sonora de "El Señor de los Anillos". Llevo todo el año escuchándola, qué pasón.


M***da de blog, no me deja ni colgar el vídeo ni establecer el vínculo. Pues nada, copiad esto (ya sabéis, primero seleccionarla con el ratón y luego id a Edición - copiar) y pegadlo en la dirección para poder escucharla:
http://www.youtube.com/watch?v=uGWYmQ1iebI

sábado, 22 de diciembre de 2007

la del almendro

por fin ha vuelto a casa por Navidad. Llegué el 19 por la noche; eso sí, después de más de 30 horas de viaje contando trenes, aviones, metro y esperas varias...
Much@s me habéis preguntado si voy a ir a visitaros. Bueno, sólo voy a estar aquí hasta el 30 de diciembre, en aquellas tierras empezamos a trabajar el 2 de enero (madre mía, se me van a atragantar las uvas). Y, la verdad, después del mega-viaje (y el que me espera de vuelta) lo último que me apetece es coger el coche para recorrerme Andalucía y alrededores. Moraleja: que como no vengáis vosotr@s por Castellar, lo veo color chapapote.
¡Feliz Navidad, bla, bla, bla!

anoche, celebrando el regreso. No ajustéis el color de la pantalla, ASÍ llevo los pelos ahora...

La semana pasada, delante de la iglesia más antigua de Richmond

Algún día tendré una como esta...

Navidad en Church Hill

Church Hill

El portal de Belén más hortera

lunes, 10 de diciembre de 2007

En una semana...

...estaré en España y, en lugar de leer lo que me pasa aquí, tendréis que aguantar mis monólogos y el álbum de fotos que ya tengo preparado. Tranquilitos, esta vez sólo tengo unas 150 fotos en papel (y como 600 en el portátil, pero no adelantemos acontecimientos).
Los que leéis el blog cada mes, ya habréis visto qué bien decoran los yanquis las tiendas y las calles por Navidad. Por supuesto, hay excepciones y para eso está el "Tacky Richmond Tour" o, lo que es lo mismo, alquilas una limusina que te lleva a ver las casas más horteras habidas y por haber. Como no teníamos las pelas para la limusina, anoche decidimos conducir por los alrededores y... bueno, ya habréis visto las dos fotos que he colgado. No les falta detalle: el portal de Belén en plan caribeño; Papá Noel con los renos y el trineo en el tejado; los pirulos; las bolas de nieve... Claro que, no sé por qué me extraño. Algunas profes de mi cole llevan con los jerséis temáticos dos semanas. Vamos, igualitos a los que llevaban la pobre Bridget y Mr. Darcy en la peli basada en mi vida.
Pero vayamos por orden. El recorrido turístico lo hicimos después de ir a un concierto donde cantaba una compañera de Katie. Por cierto, actuaron algunos grupos bastante buenos, la mayoría de rock. Eso sí, me quedé de piedra cuando uno de los que pululaban por allí gritó, después de escuchar una de las canciones: "Jesús es mi salvador y nos ama". O se había fumado uno o dos canutos o Borat andaba por allí con la cámara oculta. Bueno, después fuimos a "Caliente", pedí ancas de rana para cenar y me pusieron lo que enseño en la foto. Llamé a la camarera y, muy seria, le dije: "Oye, ¿seguro que esto era una rana? Por el tamaño, o se ha inflado de esteroides o me habéis dado ardilla". La pobre no sabía dónde meterse. Yo me las comí, que para eso las pagué, pero cada vez que veo una de esas ratas con abrigo de piel correteando por aquí no sé qué pensar. Lo mismo me zampé a varios miembros de su familia y me la tiene jurada.
Hoy hemos ido a Church Hill, el distrito histórico. Primero hemos asistido a la representación del discurso que dio Patrick Henry (ése de "dadme libertad o muerte") poco antes de que decidiesen mandar a su majestad el rey de Inglaterra a la mismísima m***da. Después nos hemos hecho unas retratauras con el actor que le ha dado vida, y, sí, los píxeles de vuestro ordenador están estupendos; ahora mi pelo tiene ese color. Después hemos ido a visitar las 16 casas que "abrían sus puertas" por Navidad. En el sentido más literal de la palabra. Horten, me he acordado muchísimo de ti porque consistía en eso, en entrar a las casas a ver cómo la habían decorado para estas fechas y, de paso, dar un repaso a absolutamente todo: dormitorios, baños, cocina, salones... Tú ya me entiendes. Nos han encantado, todas parecían sacadas de algún catálogo de decoración. La única pega es que no hemos podido hacer fotos dentro.Claro que de momento abro yo mi casa para que un montón de extraños se metan a cotillear, en algunas nos han enseñado hasta los trasteros. Y, lo mejor: para ir a las casas que estaban más retiradas, cogíamos un coche de caballos (gratis y todo). Para que os hagáis una idea, nos hemos puesto a ver casas a las 13 h. y hemos acabado a las 18 h (y porque acababa a esa hora que si no...)

Hay que ser hortera...

Holy shit!

Con mi padre (o eso parece, por el color de pelo)

se supone que son ancas de rana...

domingo, 25 de noviembre de 2007

Magnolia Plantation, jardines

Las vacaciones del Dia del Pavo

Como no tenemos familia aquí y el Turkey Day nos la refanfinfla, Katie y yo decidimos hacer un viajecito en Acción de Gracias. Queríamos ir a Nueva Orleans, pero al ver el precio del vuelo se nos quitaron las ganas y optamos por la mucho más económica "carretera y manta". Como somos más chulas que un ocho, el miércoles, justo después de clase, cogimos mi coche y condujimos 6 horas y media (bueno, yo sólo lo llevé 3 horas y media, ¿vale?) hasta Charleston (Carolina del Sur). Sin GPS, ni mapa ni nada... Menos mal que aquí está todo muy bien señalizado, si no acabamos visitando a mis primos en Méjico. A lo que iba. Llegamos por la noche y, bueno, lo último que recuerdo es la ducha y caer muerta en la cama.
El jueves, Día del Pavo, fuimos a Magnolia Plantation, como diría Chabeli, "una pasada". Recorrimos la plantación en tren (es enorme), vimos unos cuantos aligátores (esta vez no tuve tentación de comerme uno, ¡peaso bichos!), entramos en la casa y, lo mejor, paseamos por los jardines y los pantanos que la rodean. Por una vez yo me quedé sin palabras. En la foto no se aprecia, pero los árboles "salen" del agua. Lo que cuelga de las ramas es lo que aquí llaman "Spanish moss", una planta parecida al musgo que vive enganchada en los árboles. Después fuimos a Charleston para disfrutar de una "tradicional cena de Acción de Gracias" (palabras textuales de Katie). ¡Ja! No me acordaba de que aquí todo se paraliza ese día. Charleston estaba desierta y estuvimos 2 horas dando vueltas intentando encontrar un restaurante abierto. Misión imposible. Para variar, acabamos haciendo un recorrido turístico por el mejor barrio de la ciudad. Sí, también se llama Harlem... Cuando ya era más noche que un cerrojo pudimos encontrar un supermercado y, como no habíamos comido nada desde las 9 de la mañana, tuvimos nuestra cena (ensaladilla de bote) encerradas en el coche, en el aparcamiento del supermercado. Y flipad con lo que vimos anunciado: al día siguiente, Gran Día de Rebajas, algunas tiendas abrían a las... ¡4 de la mañana!
El viernes, en lugar de gastarnos lo que no tenemos, lo dedicamos entero a Charleston. La ciudad es preciosa, con unos rincones llenos de encanto y unas mansiones IMPRESIONANTES. Como el clima también acompaña, hay jardines por todas partes y el centro histórico está prácticamente igual que en el siglo XIX. Mientras andábamos esperábamos ver aparecer en cualquier momento a la señorita Esscallhata buscando a Rhett. No, no se me ha ido la pinza, sé que Escarlata vivía en Atlanta (Georgia). Pero Rhett sí que tenía una casa en Charleston... Me desvío del tema, para variar. Para quitarnos la espina de la cena (y la comida perdida) del día anterior, reservamos mesa para cenar en un restaurante a orillas del Atlántico. Yo cené lo que enseño en la foto, un plato típico de aquí, shrimp and grits (recomendado por todos los sureños). Para los que tenéis los mismos conocimientos de inglés que Carmen Hornillos, gambas y maíz triturado. A pesar de la pinta, estaba delicioso. Antes, mientras hacíamos hora, y después de visitar el cementerio de la foto; convencí a Katie para asistir a un "Ghost Theater". Tanto Katie como yo pensábamos que unos cuantos actores disfrazados nos contarían leyendas de la ciudad. Para empezar, éramos las únicas asistentes. Nos metieron en una habitación muy bien decorada, nos dejaron solas, apagaron las luces y empezó el espectáculo... ¡Con decir que, con lo grandes que somos, nos tiramos la media hora agarradas la una a la otra muertas de miedo! Nada de actores, sino imágenes tridimensionales contando las historias y unos efectos especiales que ni en "Poltergeist": muebles moviéndose, objetos cayendo al suelo, ráfagas de aire, portazos... Por supuesto, todo planeado para que pegásemos más botes que las tetas de la Beckham. Acabamos el día en el cine. Muy bien escogido, por cierto, porque éramos las únicas blancas del local. De nuevo, todos mirándonos y preguntándose qué puñetas hacían dos paliduchas allí.
Esta mañana hemos ido a Boone Hall, la plantación que utilizaron en la serie Norte y Sur (sí, ésa que nos hizo soñar a todas con Patrick Swayze antes de que llegara Dirty Dancing. Aunque yo, personalmente, prefería al moreno del Norte...). Justo al lado están las casas de los esclavos (no las busquéis, en la foto no se ven), donde se pueden ver cómo vivían y cómo los trataban. Por supuesto, había de todo, pero algunos testimonios son espeluznantes. Después de comer hemos vuelto a Richmond (de nuevo, conduciendo mitad y mitad). Antes de llegar a Virginia hemos hecho un "safari tour" y todo porque he contado dos ciervos, seis mapaches, dos perros y tres liebres. Todos muertos y bien requeteaplastados. Que conste que yo no he tenido nada que ver.

El muerto al hoyo...

y el vivo al bollo (Shrimp and grits)

Una casucha cualquiera en Charleston

Jardines privados en Charleston

Mont Royal en NORTE Y SUR (Boone Hall en la realidad)

sábado, 17 de noviembre de 2007

Hoy me toca echarme flores

Esta semana he celebrado en el cole la International Education Week. Pedí a los niños que hiciesen una presentación sobre su país de origen y que trajesen algún plato típico. No podéis ni imaginar la respuesta. El jueves y viernes trajeron toneladas de comida de, entre otros, China, Vietnam, Nepal, Australia, Camboya, Dinamarca, Rusia, República Checa, Grecia, Italia... Invitamos al resto de profesores y, bueno, qué alegría pasarme dos días de parranda sin tener que enseñar. : ) Por cierto, los niños me han regalado 3 libros, un centro de flores y frutas y chocolate, así, sin venir a cuento.
El jueves por la mañana mi dire me mandó un emilio para decirme que ha mandado un informe "genial" sobre mí a los de VIF. Dice que a pesar de ser una bruja neurótica con tendencias suicidas, soy "la leche". Me explico. Lo de bruja viene por lo de "buji", obviamente. Y porque una madre me tenía más que frita (hasta el punto de que, cada vez que me enviaba un e-mail, yo se lo reenviaba al dire y a la jefa de estudios por si la cosa acababa mal) y, bueno, de la noche a la mañana pasó a mejor vida. Desde entonces mi dire hace la señal de la cruz cada vez que me ve porque dice que le eché mal de ojo. Sí, ya sé que no debería hacer bromas sobre ello, pero, bueno, es lo que hay. Lo de neurótica no hace falta que lo explique, ¿verdad? Y lo de las tendencias suicidas tiene su gracia. Los niños dejan las mochilas en el suelo, así que tropiezo más que Rompetechos. Al principio decía "un día me voy a matar", pero se ve que de vez en cuando lo he soltado en inglés. Una de las niñas me escuchó y, al día siguiente, tenía a varias alumnas preocupadas porque Miss Clavijo estaba pensando en suicidarse.
Anoche salimos con una compañera de cole de Katie y fuimos a un bar restaurante chulísimo, Bandito´s. Era la noche de los 80, así que podíamos pedir las canciones que quisiéramos mandando un mensa de móvil. Nosotras estábamos medio tranquilitas, trincándonos nuestros margaritas mientras tarareábamos las canciones, hasta que pincharon "Like a prayer" de Madonna. Nos pusimos a cantar e hicimos hasta la coreografía, la de miradas que nos echaron. Después fuimos a "3 monkeys", donde, haciendo cola para el baño, nos pasó de todo. Primero una rubia nos dijo que entrásemos con ella para ahorrar tiempo y nos contó su vida. Después el que yo creía mejicano se nos presentó y resultó ser más inglés que el té. Y después, bueno hasta ahí puedo leer, porque Katie estaba tan, tan malita, que nos la tuvimos que llevar de vuelta a casa. Eso le pasa por mezclar margaritas y martinis (de los de aquí) y bebérselos con pajita.
Hoy hemos comido en Can-Can, un restaurante francés en Richmond y después hemos visto "El cascanueces" en mi cole, me ha encantado.
Os dejo, voy a conectarme a youtube para ver a Ángel Martín, me tiene enganchada. Gracias a él vi el momentazo del rey con el mamarracho de Chávez, qué bueno.

sábado, 10 de noviembre de 2007

tan adelantaos pa unas cosas...

y tan atrasaos p´a otras.
Ayer fue la inauguración de los escaparates de Navidad. Y, como siempre, lo hacen a lo grande. Cierran las tiendas durante todo el día, cubren los escaparates con periódicos y, a las 5 de la tarde (cuando ya está anocheciendo) las abren todas al mismo tiempo con la decoración de Navidad. Guirnaldas, faroles, niños cantando villancicos (por cierto, los del coro de mi cole), comida y bebida gratis sólo por entrar en la tienda... Además hay un tranvía que te lleva de tienda en tienda para que no tengas que dar ni un paso. Todo muy americano pero... ¡qué chulo! Papá y Horten, me acordé MUCHÍSIMO de vosotros. Cómo os hubiese gustado...
Nada más por hoy, viene Gustavo a pasar el fin de semana y tendremos que limpiar un poco para dar el pego. : )

los colores del otoño

el patio de mi cole

Navidad, Navidad...

Miriam y yo

Katie y yo

interior de una de las tiendas

viernes, 9 de noviembre de 2007

¿la vida es así?

Lo que son las cosas. Yo quejándome porque no teníamos suficiente tiempo para corregir exámenes y meter las notas en internet, bla, bla, bla... y resulta que una de las limpiadoras (con la que mejor me llevo) está viviendo una aunténtica tragedia. Me explico. Esta mujer es de Liberia, y está en EEUU como refugiada política. Ayer por la tarde recibió una llamada avisándole de que su hija de 14 años, que estaba en Liberia con su abuela, se había quedado embarazada y, para evitar problemas con la familia, decidió abortar. Os podéis imaginar los ahorros que tiene una niña de esa edad y los recursos a los que puede acceder. Pues nada, fue a un curandero de mala muerte y, como resultado del aborto, pilló una infección que ha acabado con ella. Lo peor es que su madre ni siquiera puede ir a su país a despedirse de ella debido a su condición de refugiada, y dudo mucho que tenga familia aquí. Por supuesto, hoy no ha venido a trabajar. Qué pena. Lo más triste es que sólo nos damos cuenta de lo absurdos que son nuestros problemas y preocupaciones cuando ocurre algo así a alguien de nuestro entorno. Llevo toda la tarde dándole vueltas al tema. Y que luego vengan a contarnos que esta vida es un valle de lágrimas porque, si somos buenos, nos espera una magnífica recompensa...

sábado, 3 de noviembre de 2007

domingo, 28 de octubre de 2007

¡IMPORTANTE!




¡Católicos del mundo mundial! En lugar de confesarnos, ya podemos salvarnos... ¡comiendo chicle! Atentos al nombre "king of the chews" (rey de los chicles) en lugar de "king of the Jews" (rey de los judíos)

sábado, 27 de octubre de 2007

Welcome to Yanquilandia!

Desde luego, me estoy americanizando. Pero tranquilos, que todavía no hablo como Aznar después de visitar Tejas (hessstado en el ranchou de mi amigou). El fin de semana pasado estuvimos en la plantación Berkeley. A la señora que nos enseñó la mansión le caímos tan bien que nos ha invitado a pasar Acción de Gracias con ella. Es lo bueno que tiene ser del "Viejo Mundo", aquí lo flipan. Bueno, que me desvío del tema. La plantación está a orillas del río James, en un lugar precioso, bla, bla, bla.
Esta semana hemos tenido en el cole la semana del "espíritu Moody". No, no hemos tenido que llamar a un exorcista. Lo del espíritu viene porque hemos llevado ropa con los colores del cole (color vino tinto y oro. Claro que aquí, con eso de ser políticamente correctos, al primero lo llamamos burgundy, mucho más fino) y ayer nos juntaron en el gimnasio para animar a los equipos de fútbol y a las animadoras en una cosa que ellos llaman "Pep Rally". Que también manda huevos. Tengo "bus duty" y una de mis tareas es asegurarme de que las niñas no llevan la falta demasiado corta. ¿Cómo lo hacemos? Les decimos que se pongan tiesas cual palo y peguen los brazos al cuerpo. Si no pueden tocar el bajo de la falda con el dedo corazón, están jodidas. Las mandamos a la jefa de estudios, que les echa el sermón y llama a casa para que sus papis traigan ropa decente. Pues ayer, cuando entraron las animadoras y pudimos verles el lugar donde la espalda pierde su nombre sin problemas (amén del bailecito que se marcaron a ritmo de la canción "Gasolina". Claro, los pobres no saben lo que significa...), la menda juró, como Escarlata O´Hara, que nunca volverá a medir el bajo de las faldas.
Siguiendo con el pep rally. Antes de ir al gimnasio, tuvimos que comer con nuestros alumnos y después sentarnos con ellos en el gimansio para hacer ruido. Yo me metí tanto en el papel que un crío que estaba sentado justo delante de mí se volvió, se me quedó mirando con cara de póker durante unos minutos y después, al ver la tarjeta con mi foto y mi cargo colgada de mi pescuezo, me preguntó si era profesora. Al responderle que sí, le pregunté que por qué y me dijo: "no, nada, no lo pareces". Sabréis de lo que hablo al mirar las fotos de abajo. ¡Las niñas de la foto tienen 12 y 13 años! Si es que me siento rejuvenecer y todo... (Por cierto, la rubia con jersey gris que está a mi lado es Savannah, la que me está ayudando a enseñar sevillanas).
Por la noche tuvimos el "baile de otoño" y a la asociación de padres se les ocurrió la brillante idea de poner a la española (moi!) y a la filipina en una mesa a la entrada para comprobar el nombre de todos los asistentes. Las pasé p***s al principio con los nombrajos, después me dediqué a llamar a mis alumnos (al menos sé cómo se escriben sus apellidos) y santas pascuas.
Por último. Mi tutoría ha recaudado $338 en una semana para causas benéficas. Como lo hemos hecho tan bien (no saben que les prometí a los niños un mes sin la tarea de "leer en silencio" para que trajesen dinero), ayer nos trajeron montones de helado y nos pasamos la hora de clase zampando y bailando. Un día de estos me meten en chirona...

pep rally

mis alumnas de... 12 y 13

mis alumnas

Berkeley Plantation

domingo, 21 de octubre de 2007

un poco de todo

El fin de semana pasado fuimos a Williamsburg, la que fue primera capital de los United States. Algunos de los edificios siguen en pie y han restaurado y construido casas para que tenga el mismo aspecto que en el siglo XVII. Hay un montón de actores con ropa de época que incluso hablan con el acento que se tendría en aquellos años. Nos encantó, también aprovechamos para hacer el indio un rato.
Esta semana he estado bastante liada. Tanto que ni me acuerdo de lo que he hecho. Lo que sí sé es que he estado haciendo "travesuras" por la noche. Al parecer he vuelto a las andadas (me pasaba de pequeña) y me levanto por la noche para... esconder cosas. Primero fueron unos pantalones; después las llaves del piso (imaginad la cara que se nos quedó la mañana siguiente, cuando nos dimos cuenta de que no podíamos cerrar la puerta) y anoche ropa interior. Una de las noches me desperté en plena faena, en cuanto a las otras, bueno, nos dimos cuenta al ver que los objetos aparecían "milagrosamente" al cabo de un par de días en el lugar donde siempre están.
Ayer fuimos a ver "Pesadilla antes de Navidad", la han vuelto a estrenar en los cines en versión 3D. Ya sabéis, Halloween está a la vuelta de la esquina. ¿Lo mejor? A Katie le endiñaron la entrada de "adultos" y a mí la de "estudiante" (a mí me salió 2 dólares más barata). Todavía le dura el cabreo porque, para rematar la faena, el tío que ha venido a instalarnos internet me ha preguntado la edad. Le he preguntado que cuántos años me echaba y ha contestado, "no sé, pareces muy joven. ¿22?". Se ve que los aires yanquis me están sentando muy bien. :)
Todavía no sabemos de qué nos vamos a disfrazar para Jalogüín, lo que sí es seguro es que iremos al baile que se celebra en el Museo de Edgar Allan Poe. Hablando de bailes. Miriam, una profe con la que me llevo muy bien, y yo nos hemos ofrecido VOLUNTARIAS para controlar a los nenes en el Baile de Otoño que celebramos en el insti el viernes que viene. Por lo visto lo único que tenemos que hacer es evitar que se metan mano en la pista de baile, ¡me veo dándoles latigazos!
Por último, algo para cotillear. Hasta aquí ha llegado la noticia de que "nuestra" Pe está liada con Javier Bardem. Desde luego no pierde el tiempo, no.

igual que las de McDonalds

haciendo el nativo americano (hay que ser correcta!)

williamsburg

williamsburg

williamsburg

sábado, 13 de octubre de 2007

Hablando de comida...

La calidad de las fotos es ná más que regular, pero mi cámara es muy delicá y esta gente tiene el pulso fatal.
Ya os conté que fuimos a Jamestown, donde los británicos levantaron un fuerte y luego las pasaron putas para sobrevivir. Al principio el papi de Pocahontas y los demás miembros de la tribu de nombre impronunciable ayudaron a los paliduchos, pero éstos eran tan inútiles que no sabían ni qué plantar para alimentarse de lechugas. Como al final los hijos de la Gran se las dieron con queso (y no del manchego) a los indios, éstos decideron mandarlos a freír espárragos. Digo, monas. Más quisieran los paliduchos haber tenido eso para comer. Vamos, que, literalmente se estaban comiendo los zapatos y hasta los cadáveres (no me extraña que sean tan aficionados a la comida basura, lo llevan en los genes) cuando el rey, que se estaba poniendo tibio de té, se acordó de que unos cuantos infelices estaban esperando noticias suyas en las Américas. Para cuando llegó el barco con provisiones, el 80% de la gente que había en el fuerte la había palmado. Aún así, los nuevos colonos se las arreglaron para formar ese "maravilloso crisol de culturas que dio origen a este gran país". Eso es lo que vimos en el vídeo que nos pusieron antes de empezar el recorrido turístico. Por supuesto, los españoles (malos malísimos) y los ingleses (tontos tontísimos) eran los villanos de la historia.
Las otras dos fotos las hicieron ayer, cuando celebré mi particular versión del 12 de octubre. Cuando me acordé de que tenía la cámara ya se había ido todo el mundo, pero podéis ver a algunos de mis compis. Y, no, no se estilan las riñoneras por aquí, lo que lleva el gran jefe en la cadera es el walkie-talkie (no pueden vivir sin él). Hoy me he encontrado el casillero lleno de notas de agradecimiento y bombones de algunos de mis compañeros, qué cumplidos ellos.
¡Se me olvidaba! Acabo de venir de un restaurante que me ha recomendado el "nuevo héroe americano" (como os comenté, me ha pedido que, a partir de ahora, lo llaméis así). Y, bueno, he cenado ancas de rana (nada que ver con las de los chinos, acabo de darme cuenta de que, hasta ahora, he estado comiendo pata de rata) y.... ALIGATOR. Como lo veis escrito. Delicioso, pero no puedo pegar ojo de pensar en el pobre bicho...
PD. Como soy muy lista, respondo a vuestras preguntas.
Sí, el del bigote es mi jefe de departamento, Mark -Burt Reynolds- Rankin.
Sí, Nieves, cualquier parecido entre el gran jefe y tu Ed Norton es pura coincidencia, pero ya te dije que no fui yo quien le puso el apodo.
Sí, todavía hace un calor de c***nes por aquí y seguimos llevando manga corta y chanclas.
Sí, también, a estos americanos les pirra mezclar comida en el mismo plato.
No, no pude preparar sangría ni llevar vino porque me arriesgo a pasar el resto de mi vida entre rejas.
No, la que me está ayudando a preparar el "pan tumaca" no es china, es filipina.
¿Algo más?

¿Por que a todos les da por comer en la biblioteca?

La hora del tapeo