La calidad de las fotos es ná más que regular, pero mi cámara es muy delicá y esta gente tiene el pulso fatal.
Ya os conté que fuimos a Jamestown, donde los británicos levantaron un fuerte y luego las pasaron putas para sobrevivir. Al principio el papi de Pocahontas y los demás miembros de la tribu de nombre impronunciable ayudaron a los paliduchos, pero éstos eran tan inútiles que no sabían ni qué plantar para alimentarse de lechugas. Como al final los hijos de la Gran se las dieron con queso (y no del manchego) a los indios, éstos decideron mandarlos a freír espárragos. Digo, monas. Más quisieran los paliduchos haber tenido eso para comer. Vamos, que, literalmente se estaban comiendo los zapatos y hasta los cadáveres (no me extraña que sean tan aficionados a la comida basura, lo llevan en los genes) cuando el rey, que se estaba poniendo tibio de té, se acordó de que unos cuantos infelices estaban esperando noticias suyas en las Américas. Para cuando llegó el barco con provisiones, el 80% de la gente que había en el fuerte la había palmado. Aún así, los nuevos colonos se las arreglaron para formar ese "maravilloso crisol de culturas que dio origen a este gran país". Eso es lo que vimos en el vídeo que nos pusieron antes de empezar el recorrido turístico. Por supuesto, los españoles (malos malísimos) y los ingleses (tontos tontísimos) eran los villanos de la historia.
Las otras dos fotos las hicieron ayer, cuando celebré mi particular versión del 12 de octubre. Cuando me acordé de que tenía la cámara ya se había ido todo el mundo, pero podéis ver a algunos de mis compis. Y, no, no se estilan las riñoneras por aquí, lo que lleva el gran jefe en la cadera es el walkie-talkie (no pueden vivir sin él). Hoy me he encontrado el casillero lleno de notas de agradecimiento y bombones de algunos de mis compañeros, qué cumplidos ellos.
¡Se me olvidaba! Acabo de venir de un restaurante que me ha recomendado el "nuevo héroe americano" (como os comenté, me ha pedido que, a partir de ahora, lo llaméis así). Y, bueno, he cenado ancas de rana (nada que ver con las de los chinos, acabo de darme cuenta de que, hasta ahora, he estado comiendo pata de rata) y.... ALIGATOR. Como lo veis escrito. Delicioso, pero no puedo pegar ojo de pensar en el pobre bicho...
PD. Como soy muy lista, respondo a vuestras preguntas.
Sí, el del bigote es mi jefe de departamento, Mark -Burt Reynolds- Rankin.
Sí, Nieves, cualquier parecido entre el gran jefe y tu Ed Norton es pura coincidencia, pero ya te dije que no fui yo quien le puso el apodo.
Sí, todavía hace un calor de c***nes por aquí y seguimos llevando manga corta y chanclas.
Sí, también, a estos americanos les pirra mezclar comida en el mismo plato.
No, no pude preparar sangría ni llevar vino porque me arriesgo a pasar el resto de mi vida entre rejas.
No, la que me está ayudando a preparar el "pan tumaca" no es china, es filipina.
¿Algo más?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario