Por supuesto, después salimos a tomarnos unas cervezas para desquitarnos. Y lo hicimos, porque ayer me empecé a sentir mal y hoy he pasado el día en camita. Katie y yo pensábamos que era la gripe, ya sabéis: dolor de cuerpo, ojos pesados, garganta inflamada... Esta noche me encuentro muchísimo mejor así que con suerte es un simple resfriado.
domingo, 19 de octubre de 2008
Después del baile
Por supuesto, después salimos a tomarnos unas cervezas para desquitarnos. Y lo hicimos, porque ayer me empecé a sentir mal y hoy he pasado el día en camita. Katie y yo pensábamos que era la gripe, ya sabéis: dolor de cuerpo, ojos pesados, garganta inflamada... Esta noche me encuentro muchísimo mejor así que con suerte es un simple resfriado.
Las profes "enrollás"
El baile del cole
Los fans
"Concierto" de Nightwish
Como todos sabéis, lo suspendieron ese mismo día porque Anette, la cantante, se puso enferma. Los teloneros, Sonata Arctica, dieron un (magnífico) concierto gratis, así que fuimos a verlos y acertamos porque los chicos de Nightwish subieron al escenario para saludar a los fans y explicar qué había pasado. Tuomas estaba cabizbajo (y guapísimo), Marco (el mejor) fue quien se convirtió en el alma de la fiesta al coger el micrófono. Lástima que no tocasen ni una sola canción.
miércoles, 15 de octubre de 2008
Siempre
hay que dejar hablar al maestro:
No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mia,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
(Pablo Neruda)
No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mia,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
(Pablo Neruda)
lunes, 13 de octubre de 2008
12 de octubre
Día de la Hispanidad. Lo hemos celebrado en Emilio´s, un restaurante español que me habían recomendado hace tiempo y al que nunca habíamos ido. Su dueño, el tal Emilio, es de Valencia y, sí, la comida es como la de casa. Hemos cenado salmorejo (¡con pan de verdad!), tortilla de patatas, gambas al ajillo, jamón serrano y queso. Todo acompañado con sangría (no les quedaba ni un Rioja, mala suerte).
Richmond Folk Festival


¡Luisa y Chel, lo que me he acordado de vosotras! Como el año pasado, han montado 6 escenarios distintos donde actúan grupos de todas partes del mundo. Sólo que hay que moverse de uno a otro, cerveza en mano.
Arriba, la señal que nos encontramos en el autobús que nos llevó a la isla de Brown (donde se celebra): "Prohibido decir obscenidades o blasfemias". Hay que joderse.
Fin de semana
Mientras llegan las fotos del fin de semana en Nueva York (las tiene Jen y, a este paso, nunca verán la luz); habrá que conformarse con las del finde en Charlottesville y el valle Shenandoah, que tampoco están mal.
El sábado estuvimos en Charlottesville, donde se encuentran Monticello y la Universidad de Virgina, ambas diseñadas por Thomas Jefferson.
Charlottesville es una ciudad encantadora, con una gran vida universitaria y, lo mejor, tiendas y tiendas de libros de segunda mano. Compré uno sobre Tarot, otro sobre leyendas urbanas, Life Before Life (un estudio científico sobre los niños que "recuerdan vidas pasadas"), En busca de Drácula y Desde el infierno (la novela gráfica completa). Cuando Jane vio los libros que había comprado comentó que hay que ver lo rarita que soy con lo normal que parezco. Pasamos la mañana paseando y, después de comer, visitamos Monticello y la universidad. Luego fuimos a Waynesboro -donde teníamos el hotel- el pueblo más muerto que he visto jamás.
El domingo fuimos a las montañas y alternamos la conducción por el Skyline Drive con los paseos a través del bosque. Papá, ¡cómo me acordé de ti!
El sábado estuvimos en Charlottesville, donde se encuentran Monticello y la Universidad de Virgina, ambas diseñadas por Thomas Jefferson.
Charlottesville es una ciudad encantadora, con una gran vida universitaria y, lo mejor, tiendas y tiendas de libros de segunda mano. Compré uno sobre Tarot, otro sobre leyendas urbanas, Life Before Life (un estudio científico sobre los niños que "recuerdan vidas pasadas"), En busca de Drácula y Desde el infierno (la novela gráfica completa). Cuando Jane vio los libros que había comprado comentó que hay que ver lo rarita que soy con lo normal que parezco. Pasamos la mañana paseando y, después de comer, visitamos Monticello y la universidad. Luego fuimos a Waynesboro -donde teníamos el hotel- el pueblo más muerto que he visto jamás.
El domingo fuimos a las montañas y alternamos la conducción por el Skyline Drive con los paseos a través del bosque. Papá, ¡cómo me acordé de ti!
Ya tengo billete de vuelta a España
Lo que disfrutaría Luisa aquí...
En la "cascada"
viernes, 3 de octubre de 2008
El país de las libertades
La verdad, no sé en qué puñetas estaba pensando el que ideó el nombrecito para referirse a este país. Porque,desde luego, de libertad nada de nada. Como decía Michael Moore, aquí se vive en un continuo estado de miedo: al fracaso; a la caída de la economía; al terrorismo; a los francotiradores; a las inclemencias del tiempo... y, sobre todo (y ante todo) miedo a decir lo que piensan.
Hoy mi dire me ha dicho que vaya a su despacho. Le he preguntado, entre risas, si me había metido en algún lío y me he quedado helada cuando ha respondido "más o menos". Por lo visto, una madre ha llamado quejándose porque el martes comenté en clase que soy católica. Como lo habéis leído. Os pongo en contexto.
El mes de Octubre está repleto de celebraciones para la fe judía. En este condado (que no en todo el país), todos los niños -independientemente de su religión, y os aseguro que TODOS tienen alguna- vienen al colegio durante esos días pero no les podemos dar exámenes o pruebas de ningún tipo, tampoco les podemos poner deberes o pedir que hagan mucho en clase. Resumiendo, que estamos de niñeras. Tiene guasa: aquí les importa un comino que también haya comenzado el Rhamadán o que tengamos que trabajar en Semana Santa; nos obligan a decir "Vacaciones de invierno" porque Navidad tiene connotaciones religiosas pero... ¡no se te ocurra pasar por alto -o cambiar el nombre a- una celebración semita!
El caso es que mis niños tenían hoy un examen y muchas dificultades con el material. Decidí darles una prueba de repaso para ver en qué fallaban y, la verdad, ni siquiera caí en que ese día se celebraba ..... (o cómo se llame esta festividad). Cuando fui a repartir las fotocopias, los alumnos me dijeron que no podían hacerlo porque se celebraba una fiesta judía. Al acordarme, pregunté que si había algún alumno de esta religión en clase (primer error: en este país no puedes hablar de tu religión dentro del recinto escolar). No había ninguno así que les dije que harían la prueba de todos modos. Algunos levantaron la mano y me dijeron que eran judíos para librarse. Sí, claro, eres afroamericano, llevas una cruz colgada al cuello y me dices que lees el Korah cada sábado. Les dije que no bromearan con eso y, entre risas, insistieron. Yo respondí: "bueno, pues yo soy católica y tengo que venir a trabajar algunos días que son muy importantes para mi fe. O se respetan todas o ninguna. Ahora coged el lápiz y contestad a las preguntas, necesitáis repasar para el examen del próximo día".
¿Para qué abriría la boca? Esta mañana los padres de Fulanica, que ni siquiera estaba en clase, han llamado a mi director para quejarse de la actitud antisemita y ultracatólica (sic) de una servidora. Cuando éste me lo ha dicho, le he pedido el teléfono de dichos señores para disculparme y me ha dicho que prefieren mantenerse en el anonimato por "temor a represalias". ¿Pero esta gente está paranoica o qué? Como si no supiese quiénes son, ¡si ese día sólo faltó a clase su hija!
Con todo el dolor de mi corazón, y mordiéndome la lengua bien fuerte, he tenido que escribir una nota pidiendo disculpas por decir lo que pienso en este increíble país de las libertades donde todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión. Siempre y cuando coincida con la del mandamás de turno, claro.
Hoy mi dire me ha dicho que vaya a su despacho. Le he preguntado, entre risas, si me había metido en algún lío y me he quedado helada cuando ha respondido "más o menos". Por lo visto, una madre ha llamado quejándose porque el martes comenté en clase que soy católica. Como lo habéis leído. Os pongo en contexto.
El mes de Octubre está repleto de celebraciones para la fe judía. En este condado (que no en todo el país), todos los niños -independientemente de su religión, y os aseguro que TODOS tienen alguna- vienen al colegio durante esos días pero no les podemos dar exámenes o pruebas de ningún tipo, tampoco les podemos poner deberes o pedir que hagan mucho en clase. Resumiendo, que estamos de niñeras. Tiene guasa: aquí les importa un comino que también haya comenzado el Rhamadán o que tengamos que trabajar en Semana Santa; nos obligan a decir "Vacaciones de invierno" porque Navidad tiene connotaciones religiosas pero... ¡no se te ocurra pasar por alto -o cambiar el nombre a- una celebración semita!
El caso es que mis niños tenían hoy un examen y muchas dificultades con el material. Decidí darles una prueba de repaso para ver en qué fallaban y, la verdad, ni siquiera caí en que ese día se celebraba ..... (o cómo se llame esta festividad). Cuando fui a repartir las fotocopias, los alumnos me dijeron que no podían hacerlo porque se celebraba una fiesta judía. Al acordarme, pregunté que si había algún alumno de esta religión en clase (primer error: en este país no puedes hablar de tu religión dentro del recinto escolar). No había ninguno así que les dije que harían la prueba de todos modos. Algunos levantaron la mano y me dijeron que eran judíos para librarse. Sí, claro, eres afroamericano, llevas una cruz colgada al cuello y me dices que lees el Korah cada sábado. Les dije que no bromearan con eso y, entre risas, insistieron. Yo respondí: "bueno, pues yo soy católica y tengo que venir a trabajar algunos días que son muy importantes para mi fe. O se respetan todas o ninguna. Ahora coged el lápiz y contestad a las preguntas, necesitáis repasar para el examen del próximo día".
¿Para qué abriría la boca? Esta mañana los padres de Fulanica, que ni siquiera estaba en clase, han llamado a mi director para quejarse de la actitud antisemita y ultracatólica (sic) de una servidora. Cuando éste me lo ha dicho, le he pedido el teléfono de dichos señores para disculparme y me ha dicho que prefieren mantenerse en el anonimato por "temor a represalias". ¿Pero esta gente está paranoica o qué? Como si no supiese quiénes son, ¡si ese día sólo faltó a clase su hija!
Con todo el dolor de mi corazón, y mordiéndome la lengua bien fuerte, he tenido que escribir una nota pidiendo disculpas por decir lo que pienso en este increíble país de las libertades donde todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión. Siempre y cuando coincida con la del mandamás de turno, claro.
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