Parece que por fin se ha impuesto la razón, Obama ha ganado las elecciones. Ya nos han dicho que nos preparemos porque hoy se esperan revueltas y vandalismo por parte de los "rednecks". Lo más gracioso es que una compañera de departamento me enviaba a diario un montón de e-mails de propaganda republicana y en uno de ellos venían las razones por las que NO había que votar a Obama. Entre ellas, que es partidario de los matrimonios homosexuales, del aborto, de retirar las tropas de Irak y de potenciar el plurilingüismo. ¡Todas ellas razones por las que yo SÍ le votaría!
Algunos de mis compañeros hicieron hasta dos horas de cola para poder votar, especialmente los que fueron antes del trabajo (¡sobre las 5:30 de la mañana!). Puesto que estas elecciones eran decisivas, motivaron a la gente para que votase repartiendo café, helados y bocadillos gratis. Sólo había que presentarse en el local de turno con la pegatina I VOTED (que reciben después de pasar por las urnas). Starbucks, Dunkin Donuts, Ben´s and Jerry y un restaurante de comida rápida se unieron a la fiesta.
Ya os contaré qué tal en el cole hoy. La mayoría de mis compañeros son republicanos y sé que no van a estar nada contentos... =)
miércoles, 5 de noviembre de 2008
martes, 4 de noviembre de 2008
Harpers Ferry
está en la frontera de Maryland, Virginia y Virginia Occidental.
El sábado, después de Jalogüín, Adán, Jane, Blanca y yo condujimos tres horas y media para llegar a este precioso pueblo junto a los ríos Shenandoah y Potomac. Estuvimos haciendo algo de turismo, cenamos en un pub con vistas a las montañas, hicimos parte del "Ghost Tour" y después nos encerramos en la habitación del hotel para ver un par de pelis de miedo. Me llevé el retroproyector y altavoces del cole para verlas tamaño gigante, un lujo.
El domingo subimos a la Jefferson´s Rock y luego hasta Maryland Heights, desde donde se tiene esta perspectiva. Por la tarde, vuelta a casa y... ¡sorpresa! Montones de coches de bomberos y policía, ni siquiera pudimos entrar al aparcamiento. El apartamento de los vecinos de Adán se había incendiado un par de horas antes, lo han perdido todo. Por suerte, no hubo heridos.
La súper pandi
¿Esto es Jalogüín?
Pues sí, por estas tierras las chicas se disfrazan de putillas. Todas y cada una de las mujeres que vimos en el pub llevaban trajes que, más que comprados en una tienda de disfraces, parecían sacados directamente de un puticlub. Nos quedamos flipados. Después de un exhaustivo debate, llegamos a la conclusión de que después de estar reprimid@s durante 364 días al año (365 si es bisiesto), ésta es la única noche en la que se pueden soltar el pelo con la excusa de que es sólo un disfraz, bla, bla, bla.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Trick or treat!
"¡Truco o trato!". Me vi tan metida en el ambiente y en mi papel que me puse a pedir golosinas en un par de casas. De repente vi este sitio, que fue el que más me gustó, y, después de pedirle al dueño caramelos (y permiso) me senté en el jardín para que Blanca me hiciese una foto. Abrí mi bolso para coger el último caramelo que me quedaba (por supuesto, mi favorito) y, justo cuando iba a abrirlo, se me acercó una niña gritando "Trick or treat!" mientras me enseñaba su bolsón de chucherías. Una servidora, que se había tomado tres pintas antes de salir, pensó que la niña le estaba ofreciendo caramelos así que estuvo a punto de meter la mano y coger unos cuantos. Luego caí en que yo era la adulta y que la nena esperaba que le diese el que tenía en la mano. Pensé "será jodía la cría, con el saco que lleva y pa uno que me queda se lo voy a teneeeé que daaaaaá". Total que, con todo el dolor de mi corazón se lo entregué y, tan pronto como lo cogió, me vi rodeada de niños gritando: "Trick or treat!" Les dije que no era yo la que repartía los caramelos sino el señor del fondo pero, claro, como el disfraz era de bruja malvada pensaron que era parte de la decoración del lugar y no me creyeron, así que siguieron gritándome la frasecita de los huevos. Como no les daba nada, los padres se acercaron para ver qué pasaba y me tuve que poner a decir a grito pelado que era una turista y que lo único que quería era hacerme una foto. Ni por esas. Blanquita tuvo que venir en mi rescate porque los niños se acercaban cada vez más y los padres me miraban con muuuuuuuuuuuy mala cara. Por un momento me sentí como la prota de "El pueblo de los malditos" excepto por el hecho de que, en lugar de niños con pelo blanquecino y ojos chungos, estaba rodeada por mini-zombies, brujas y demás fauna.
Justo después casi nos vimos envueltas en una pelea en medio de la calle. No sé cómo empezó, pero un tío se avalanzó sobre otro y lo tiró al suelo. Una chica se acercó para separarlos y la empujaron hacia el jardín de una de las casas. La chica cayó entre los setos y otro energúmeno la cogió del pelo y la arrastró un par de metros por el suelo. Por suerte la policía estaba por los alrededores y tardaron menos de dos minutos en llegar.
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