miércoles, 15 de abril de 2009

Día 1. Sábado. Atlanta.





Katie me lleva al aeropuerto. Llego a Atlanta poco antes de las 19:00. Decido coger el metro para ir a mi hostal y ¡sorpresa!, el vagón está vacío. En la siguiente parada se suben varios chicos y uno de ellos me pide que mueva las maletas para poder sentarse a mi lado. La Reyes va acojoná. Seguro que ya me estáis llamando exagerá. Bueno, os recuerdo que el vagón IBA VACÍO. Por suerte, un poco más tarde suben más pasajeros y me relajo.

Llego al hostal y un hombre que me recuerda vagamente a Igor -sí, el de la peli "El jovencito Frankestein"- me dice que no puedo subir a mi habitación porque el dueño no está. Le pregunto dónde puedo cenar. No quiero alejarme mucho porque estamos en Midtown y ya conocéis la reputación de esta zona de noche. Me señala un garito cubano en la acera de enfrente. Allá voy.

El bar-restaurante se llama "Papi". Pido algo de comida y no encuentro ninguna mesa libre así que me siento en la barra. El camarero, una reinona cubana, se pone a charlar conmigo. Se llama Yoelvis. De coña, le pregunto si a su madre le gustaba Elvis Presley. Me responde que le encantaba y que de ahí viene su nombre. Hablamos y bebemos durante toda la noche, me lo paso genial.

3 comentarios:

Joaquin dijo...

Vaya, me alegro de volver a ver tu blog en activo!
Una pregunta: ¿por qué te dá mal rollo que esa persona se siente a tu lado? Ya sé que está el vagón vacío, pero lo mismo quería ligar contigo xD.
Me alegro que te lo pasaras bien! Un saludo!

reyes dijo...

Ja ja, ¡por eso mismo! A mí no se me acercan ni las águilas y estos chavalines tenían una pinta...

Ivan dijo...

So, Did you come to Atlanta?

You came very close...

how are you?

What happen to the other blog?

I have to strech my spanish, but I think is worthy.