La señorita Clavijo está al borde del infarto. Así es como se me conoce por estas tierras. Para vosotr@s, la Re(yes).
Tanto, que ha colgado en su puerta un cartel que dice BEWARE OF THE TEACHER. SHE´S STRESSED (Cuidado con la profesora, está estresada). He añadido una foto de la malvada bruja del Oeste del Mago de Oz para que mis niños sepan que mi metamorfosis puede ser aún peor.
Tanto, que sus alumn@s añadieron VERY, VERY, VERY (así hasta 10 veces) delante de "estresada". También cierran las ventanas para que no se me ocurra saltar.
Tanto, que ayer le gritó a su director porque le dijo que todo iba a salir bien en lugar de darle una solución. Cuando le comenté esos pequeños detalles que olvidaron al planear el calendario de exámenes, se dio cuenta de que habían metido la pata. Hasta el fondo. En lugar de buscar una solución, me soltó un rollo para inspirarme tipo new age / Paulo Coelho. Lo que me faltaba.
Tanto, que su director, en lugar de echarle la bronca por decirle que se jodiese (sí, lo que pensáis. Con todas las letras) delante de otros profes, le envió un e-mail dándole ánimo y diciéndole que no se le ocurriese disculparse. El pobre tiene más paciencia que Job y está acostumbrado a mis salidas de tono. Además, me debe unas cuantas por hacerle de Pepito Grillo en más de una ocasión.
Tanto, que esta mañana sus niños le han preparado el desayuno (toneladas de chocolate) y le han regalado una caja que decía "Tratamiento anti-estrés" con botes de gel para el baño y loción corporal relajante. Qué majos ellos. Igualicos que los que nos tiraban huevos el año pasado.
Tanto, que tiene que ir todas las tardes al parque a descargar adrenalina y anda tan deprisa que hasta los bull dogs se apartan de su camino por si se los lleva por delante. Para vuestra información, los parques aquí son tan grandes que más de una vez me he perdido (eso me pasa por meterme entre los árboles y no seguir el camino de ladrillos amarillos) y me ha costado dar mil vueltas para encontrar el camino de vuelta a mi coche.
Tanto, que esta mañana, al ir a ducharse, le ha dicho a su compañera de piso "buenas noches" en lugar de "que te vaya bien el día". Sin comentarios.
Tanto, que lee los correos pero no tiene tiempo de contestarlos. Mil perdones, no os he olvidado.
Tanto, que tiene que escribir en su blog porque si cierra los ojos para intentar dormir, todos los "problemas" le vendrán a la cabeza y estará dando vueltas hasta las tantas de la madrugada. Estoy hasta el mismísimo de contar ovejas, ¿alguna otra sugerencia?
Tanto, que tiene tal cantidad de trabajo que no sabe por dónde empezar. Por eso estoy con el ordenador en lugar de corrigiendo las redacciones de mis críos sobre lo bonito que es el dormitorio de su casa.
Tanto, que si le hubiesen dicho lo que son los SOL (y lo que conllevan) antes de venir aquí, nunca hubiese firmado el contrato. Y acabo de renovar por un año más.
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