viernes, 13 de enero de 2012

Lo que Facebook se llevó...

Con lo que me gustaba a mí escribir y lo abandonado(s) que tengo lo(s) blog(s) desde que me enganché a FB...
Supongo que una de las consecuencias de leer a Galeano es que, de repente, tus neuronas resucitan y tu linda cabecita deja de ser el adorno que llevas sobre el (corto) cuello para ponerse a pensar.
Ya sabéis que siempre he tenido muchísimas dudas sobre la existencia (o no) de Dios pero que, sin embargo, he creído firmemente en el destino. No me preguntéis qué es esto último porque no lo sé. Quizá cuando acabe el libro de Galeano pueda responder, ahora mismo me resulta imposible.
Lo que sí sé es lo siguiente.
De no haber sido tan amiga de Hortensia, no habría estudiado en Jaén.
De no haber estudiado en Jaén, no habría conocido a Jesús.
De no haber conocido a Jesús, no habría podido cuidar a Nadia.
De no haber cuidado a Nadia, no habría conocido a su mamita.
De no haber conocido a su mamita, no me habría planteado solicitar una beca para trabajar en EEUU.
De no haber solicitado esa beca, no habría vivido un año en Nueva York.
De no haber vivido un año en Nueva York, no me habría presentado a oposiciones.
De no haberme presentado a oposiciones, no habría aprobado.
De no haber aprobado, no habría trabajado en Baeza.
De no haber trabajado en Baeza, no habría conocido a Carmen y Cristinica.
De no haber conocido a Carmen y Cristinica, no me habría agobiado tanto en La Carolina.
De no haberme agobiado en La Carolina, no me habría apuntado a la escuela de idiomas.
De no haberme apuntado a la escuela de idioma, no habría conocido a Isabel.
De no haber conocido a Isabel, no habría tenido ganas de lanzarme a la aventura.
De no haberme lanzado a la aventura, no habría solicitado volver a EEUU.
De no haber solicitado volver a EEUU, no habría trabajado en Moody.
De no haber trabajado en Moody, no habría vivido en Richmond.
De no haber vivido en Richmond, no habría conocido a Katie.
De no haber conocido a Katie, no me habría conocido a mí misma.
De no haberme conocido a mí misma, no habría conocido a MM.
De no haber conocido a MM., no me habría calentado tanto la cabeza.
De no haberme calentado tanto la cabeza, no habría sido yo misma.
De no haber sido yo misma, no habría leído tanto.
De no haber leído tanto, no habría conocido a Descartes.
De no haber conocido a Descartes, no habría aprendido la expresión "Pienso, luego existo".

No hay comentarios: