lunes, 3 de noviembre de 2008

Trick or treat!


"¡Truco o trato!". Me vi tan metida en el ambiente y en mi papel que me puse a pedir golosinas en un par de casas. De repente vi este sitio, que fue el que más me gustó, y, después de pedirle al dueño caramelos (y permiso) me senté en el jardín para que Blanca me hiciese una foto. Abrí mi bolso para coger el último caramelo que me quedaba (por supuesto, mi favorito) y, justo cuando iba a abrirlo, se me acercó una niña gritando "Trick or treat!" mientras me enseñaba su bolsón de chucherías. Una servidora, que se había tomado tres pintas antes de salir, pensó que la niña le estaba ofreciendo caramelos así que estuvo a punto de meter la mano y coger unos cuantos. Luego caí en que yo era la adulta y que la nena esperaba que le diese el que tenía en la mano. Pensé "será jodía la cría, con el saco que lleva y pa uno que me queda se lo voy a teneeeé que daaaaaá". Total que, con todo el dolor de mi corazón se lo entregué y, tan pronto como lo cogió, me vi rodeada de niños gritando: "Trick or treat!" Les dije que no era yo la que repartía los caramelos sino el señor del fondo pero, claro, como el disfraz era de bruja malvada pensaron que era parte de la decoración del lugar y no me creyeron, así que siguieron gritándome la frasecita de los huevos. Como no les daba nada, los padres se acercaron para ver qué pasaba y me tuve que poner a decir a grito pelado que era una turista y que lo único que quería era hacerme una foto. Ni por esas. Blanquita tuvo que venir en mi rescate porque los niños se acercaban cada vez más y los padres me miraban con muuuuuuuuuuuy mala cara. Por un momento me sentí como la prota de "El pueblo de los malditos" excepto por el hecho de que, en lugar de niños con pelo blanquecino y ojos chungos, estaba rodeada por mini-zombies, brujas y demás fauna.
Justo después casi nos vimos envueltas en una pelea en medio de la calle. No sé cómo empezó, pero un tío se avalanzó sobre otro y lo tiró al suelo. Una chica se acercó para separarlos y la empujaron hacia el jardín de una de las casas. La chica cayó entre los setos y otro energúmeno la cogió del pelo y la arrastró un par de metros por el suelo. Por suerte la policía estaba por los alrededores y tardaron menos de dos minutos en llegar.

1 comentario:

Vampirro dijo...

Haber hecho más de turista, en plan "no hablo su idioma". En California eso lo normal es que te de igual (ellos hablan el tuyo), pero no creo que en Richmond haya mucho hispanohablante :D