Qué remedio, todo lo bueno se acaba.
El viernes salimos de Brandenton (Florida) a las 8 de la mañana y tardamos 10 horas, 10, en llegar a Charleston. Nos encontramos con todo lo imaginable: obras en la carretera, atascos mil y desvíos inoportunos. Cuando llegamos a la ciudad estábamos machacadas (sobre todo yo, que me tocó sentarme al volante 6 horas seguidas porque tuve la suerte de encontrarme todos los atascos) así que reservamos mesa en "nuestro" restaurante para disfrutar de las "shrimp and grits" y poco más. El sábado nos levantamos temprano para callejear por Charleston y hacer unas cuantas fotos (vamos, unas 300). Entré en todos los cementerios que me encontré por el camino -cinco, si no recuerdo mal- mientras Katie se dedicaba a esperarme fuera mirando escaparates o sentada al solecito, le dan repelús. De entre todos, el que más me gustó fue el de las fotos de abajo. Precioso.
El sábado por la noche llegamos a Richmond después de otras 7 horas de coche y el domingo nos dedicamos a perrear y disfrutar del último día de vacaciones. Por la tarde fui al cine solita a ver la versión americana de "Shutter". Vi la original coreana y me gustó bastante pero como es de terror no hubo manera de convencer a nadie para que viniese conmigo. No os la quiero destripar pero digamos que va sobre un fantasma femenino que persigue a una pareja. Cuando entré a la sala había alguien más pero estaba tan oscuro que no pude verle la cara, sólo sé que era un hombre porque escuché su voz. Vimos la peli los dos solos y salió antes que yo. Entré al servicio y, al salir, casi tropiezo con un hombre. Le pedí perdón (pensaba que estaba esperando a su señora) y me contestó, sin mirarme a la cara: "¿sabes que está detrás de ti?" Pensé que hablaba de su mujer y me quedé mirando con cara de póker, en plan "¿y a mí qué?". Añadió, muy serio: "la chica, está detrás de ti. Te está siguiendo". Me di cuenta de que era el que había visto la peli conmigo, le reí la gracia y me fui. Bueno, pues con la tontería, me tiré todo el camino a casa mirando el espejo retrovisor temiendo encontarme al fantasma de los pelos largos en el asiento trasero. Lo que hace la falta de sueño...
Hoy me he enterado de que los del equipo directivo de mi cole me llaman "the Queen" (papá, significa "la Reina". Por si todavía no has llegado a ese tema con la Nintendo). A lo que iba. Al principio me he mosqueado porque pensaba que iban con mala uva pero la vicedirectora, que ha sido quien me lo ha dicho, me ha enviado un e-mail aclarándome el porqué del apodo y, resumiendo, me lo han puesto con la mejor de las intenciones. No os lo traduzco porque me da hasta corte pero os puedo asegurar que me han alegrado el día, la semana y lo que queda de mes.
Hablando de mes. Queda "na de na" para el temido cumple. Ya sé cómo lo voy a celebrar, no os cuento nada por si se gafa. Lo que si es seguro es que tendré un recordatorio en la muñeca en forma de tatuaje (mamá, tranquila. Es un símbolo pequeñito...).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario